Módulo 5 – Teoría
Actividad física

1. Introducción

1.1 Actividad física y sedentarismo

Realizar actividad física es un hábito saludable y recomendable para todas las personas, independientemente de su edad y sexo, teniendo en cuenta su condición física y estado de salud. Ejerce un efecto preventivo sobre diversas enfermedades y, sobre todo, sobre los factores de riesgo cardiovascular (FRCV).

Existen claras evidencias acerca de los beneficios que aporta la práctica de ejercicio físico a distintos niveles: cardiovascular, respiratorio, inmunológico, hormonal y emocional, así como para la prevención del cáncer.

Tabla 1. Beneficios de la actividad física1

Efectos sobre los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) y metabólicos
↓ Hipertensión arterial
↓ Dislipemia
↑ Colesterol HDL
↓ Insulino-resistencia i ↓ HbA1c
↓ Obesidad
↓ Hábito tabáquico
Efectos a nivel inmunológico, disminución del riesgo de:
Cáncer de mama
Cáncer de páncreas
Cáncer de colon
Efectos a nivel respiratorio
Mejoras en la mecánica de contracción de la musculatura respiratoria:
↓ Trabajo respiratorio
↓ Frecuencia respiratoria
↑ Volúmenes de ventilación
Efectos sobre aspectos psicológicos
↓ Respuesta al estrés
↓ Ansiedad
↓ Depresión
↑ Autoestima

Por el contrario, sabemos que un estilo de vida sedentario o bajos niveles de actividad física están asociados al desarrollo de varias enfermedades crónicas.

De hecho, el sedentarismo está reconocido como el cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante en todo el mundo. Aun así, al mismo tiempo, se trata de uno de los factores de riesgo más modificables. Con todo, el sedentarismo está cada vez más extendido en muchos países, y ello repercute considerablemente en la salud general de la población mundial, en la prevalencia de enfermedades no transmisibles (por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer) y en factores de riesgo, como la hipertensión, el exceso de glucosa en la sangre o el sobrepeso2.

1.2 Actividad física y diabetes

La práctica de la actividad física es un pilar fundamental en el tratamiento de la diabetes, junto con las intervenciones dietéticas y farmacológicas.

Además, una amplia evidencia3-5 demuestra que la puesta en marcha de programas de actividad física en pacientes con diabetes tipo 2 (DT2) y prediabetes tiene un efecto beneficioso sobre:

  • El control de la glucemia, mejorando la sensibilidad periférica y hepática a la insulina.
  • Prevención de la propia DT2.
  • Mejora de la calidad de vida.
  • Mejora de los FRCV.

Pese a las fuertes políticas públicas en favor de la actividad y del ejercicio físico que se han lanzado en los últimos años, y a pesar de la constante información sobre las ventajas que el ejercicio físico reporta al organismo frente a las consecuencias negativas del sedentarismo, lo cierto es que todavía gran parte de la población no hace ningún tipo de ejercicio físico de forma regular.

La diabetes tipo 2 (DT2) está relacionada con el rápido aumento del sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo. En el mundo hay más de 347 millones de personas con diabetes, y se prevé que, en el año 2030, esta dolencia se convierta en la séptima causa de mortalidad en el mundo6.

La DT2 presenta un claro gradiente social: las personas con estudios primarios o sin estudios tienen el doble de probabilidad de padecer diabetes respecto a la población con estudios universitarios, y esta tendencia es igual en ambos sexos.

En España la prevalencia de la DT2 va en aumento año tras año. En 2014, el estudio di@bet.es7 estimó que la prevalencia de DT2 en España con sobrepeso y obesidad era del 23,6 % (un 17,8 % en pacientes con sobrepeso, y un 34,8 % en pacientes con obesidad), siempre con mayor prevalencia entre los hombres.

En 2002, los países europeos presentaron un informe que situaba el porcentaje de sedentarismo en Europa alrededor del 31 %, siendo Dinamarca y los Países Bajos las áreas con menores tasas de sedentarismo (19 % y 23 %, respectivamente), mientras que Francia y Bélgica figuraban como los países con las tasas más altas (43 % y 39 %, respectivamente). En España, este porcentaje se situó alrededor del 31 %, valor muy próximo a la media europea8.

En España, a día de hoy y según los datos de una publicación reciente9, sabemos que son sedentarios:

  • Un 44 % de la población que padece diabetes diagnosticada.
  • Un 43 % de la población con prediabetes o diabetes no diagnosticada.
  • Un 38 % de la población con regulación normal de la glucosa.

La tasa de sedentarismo en España es actualmente mayor, en comparación con los datos del informe del 2002.

Muchos profesionales sanitarios aconsejan algún tipo de actividad física, pero no parece suficiente. Los buenos resultados de su aplicación nos llevan a comprometernos y pasar a la acción: se requiere que la prescripción de ejercicio físico sea individualizada, en función de las características del paciente, su condición física y sus factores de riesgo, así como adaptada a sus horarios y profesión. Además, se requiere emplear estrategias para que el paciente se adhiera y se comprometa con el tratamiento.

Antes de seguir adelante, es necesario definir dos términos que en ocasiones se usan indistintamente, pero con significados diferentes, aunque muy relacionados10:


  • Actividad física: se refiere a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y que se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de las actividades recreativas.

  • Ejercicio físico: se trata de una variedad de actividad física planificada, estructurada y repetitiva, realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física.

REFERENCIAS

  1. Novials A (coord.), Ampudia FJ, Caballero A, Campillo JE, Gutiérrez A, Murillo S, Pérez A. Diabetes y ejercicio. Madrid: Sociedad Española de Diabetes y Mayo Ediciones, 2006 [citado 28 sept. 2017]. Disponible en: http://www.sediabetes.org/modulgex/workspace/publico/modulos/web/docs/apartados/68/200515_012741_9999160454.pdf.
  2. Global Health Risks: mortality and burden of disease attributable to selected major risks. Francia: World Health Organization (WHO), 2009 [citado 28 sept. 2017]. Disponible en: http://www.who.int/healthinfo/global_burden_disease/GlobalHealthRisks_report_full.pdf
  3. Knowler WC, Barrett-Connor E, Fowler SE, Hamman RF, Lachin JM et al. (Diabetes Prevention Program Research Group). Reduction in the incidence of type 2 diabetes with lifestyle intervention or metformin. N Engl J Med. 2002;346(6):393-403.
  4. Lindström J, Louheranta A, Mannelin M, Rastas M, Salminen V et al. (Finnish Diabetes Prevention Study Group). The Finnish Diabetes Prevention Study (DPS): Lifestyle intervention and 3-year results on diet and physical activity. Diabetes Care. 2003;26(12):3230-6.
  5. Look AHEAD Research Group, Wing RR, Bolin P, Brancati FL, Bray GA et al. Cardiovascular effects of intensive lifestyle intervention in type 2 diabetes. N Engl J Med. 2013;369(2):145-54.
  6. Atlas de la diabetes de la FID: 7.ª edición, 2015. Bruselas: International Diabetes Federation (IDF); 2015]. Disponible en: https://www.idf.org/e-library/epidemiology-research/diabetes-atlas.html.
  7. Soriguer F, Goday A, Bosch-Comas A, Bordiú E, Calle-Pascual A, et al. Prevalence of diabetes mellitus and impaired glucose regulation in Spain: the Di@bet.es Study. Diabetologia. 2012;55(1):88.
  8. Sjöström M, Oja P, Hagströmer M et al. Health-enhancing physical activity across European Union countries: the Eurobarometer study. J Public Health. 2006;14:291.
  9. Brugnara L, Murillo S, Novials A, Rojo-Martínez G, Soriguer F et al. Low Physical Activity and Its Association with Diabetes and Other Cardiovascular Risk Factors: A Nationwide, Population-Based Study. PLoS ONE. 2016;11 (8):e0160959.
  10. World Health Organization (WHO) [Internet]. Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud [citado 28 sept. 2017]. Disponible en: http://www.who.int/dietphysicalactivity/pa/es/.