Módulo 5 – Teoría
Actividad física

5. Recomendaciones de ajuste de tratamiento

A largo plazo, la práctica de ejercicio físico mejora el control glucémico en las personas con DT2. Lo consigue gracias a una disminución de la glucemia y a un aumento de la sensibilidad a la insulina, especialmente en aquellos pacientes con resistencia a la insulina. Sin embargo, como hemos visto, la adherencia a programas de ejercicio físico es baja. Aspectos que se relacionan con esta situación son las dificultades del paciente para realizar cambios en su estilo de vida, junto con la baja prescripción por parte de los profesionales sanitarios, debido a diferentes motivos (falta de tiempo, escasa formación, etc.). Además, resulta importante conocer si es necesario o no el ajuste de tratamiento, para evitar la aparición de la hipoglucemia, y que esta constituya otra barrera a la práctica del ejercicio físico.

La hipoglucemia es la complicación aguda más frecuente asociada a la práctica del ejercicio físico en pacientes tratados con insulina y/o fármacos con efecto hipoglucemiante. Una buena planificación del ejercicio debe servir para prevenir su aparición.

5.1 ¿Se han de realizar modificaciones en el tratamiento según el tipo de ejercicio físico?

El efecto del ejercicio sobre la glucemia variará en función del tipo de ejercicio realizado, su intensidad y su duración. Los pacientes tratados con insulina y/o fármacos de efecto hipoglucemiante pueden necesitar un ajuste del tratamiento, mediante una disminución de las dosis de insulina o fármacos, o mediante la ingestión de hidratos de carbono.

En la tabla 1 se recogen las diferentes actuaciones que se deben seguir en la planificación de programas de ejercicio físico, según los diferentes fármacos utilizados para tratar la DT2.

Tabla 1. Consideraciones sobre la seguridad y el ajuste de fármacos en la realización de ejercicio físico.

Tipo/clase de medicación Consideraciones relativas al ejercicio Seguridad/ajuste de dosis
DIABETES
Insulina
  • La deficiencia de insulina puede conllevar a hiperglucemia.
  • El exceso de insulina puede aumentar el riesgo de hipoglucemia durante y después del ejercicio.
  • Requiere entrenamiento por parte del paciente para el ajuste de las dosis de insulina antes, durante y después del ejercicio.
Secretagogos
  • Puede inducir hipoglucemia.
  • Requiere ajuste de las dosis durante los días en que se haga ejercicio.
Metformina
  • N/A (no aplica)
  • Generalmente seguro. No requiere ajuste de dosis.
Tiazolidinedionas
  • Retención de fluidos.
  • Generalmente seguro. No requiere ajuste de dosis.
Inhibidores de DPP-4
  • Ligero riesgo de insuficiencia cardiaca congestiva en caso de tratamiento con saxagliptina y alogliptina.
  • Generalmente seguro. No requiere ajuste de dosis.
Agonistas del receptor de GLP-1
  • Puede incrementar el riesgo de hipoglucemia cuando se usa conjuntamente con insulina o sulfonilureas, pero no cuando se usa en monoterapia.
  • Generalmente seguro. Puede ser necesario ajustar la dosis de insulina o sulfonilureas.
Inhibidores del SLGT2
  • Puede incrementar el riesgo de hipoglucemia cuando se usa conjuntamente con insulina o sulfonilureas, pero no cuando se usa en monoterapia.
  • Generalmente seguro. No requiere ajuste de dosis.

Adaptada de Colberg SR1.

5.2 Hiperglucemia y ejercicio físico

Si la glucemia es mayor de 300 mg/dL o bien si hay cetonuria (presencia de cetonas en la orina), no se debe recomendar el ejercicio físico hasta que la glucemia disminuya, para evitar así una mayor descompensación hiperglucémica.

En el caso de aquellos fármacos que no requieran ajuste durante la práctica del ejercicio, por ser generalmente seguros, se ha de recomendar al paciente que realice una hidratación correcta durante el ejercicio.

Para aquellos tratamientos que requieran un ajuste, este se podrá realizar siempre y cuando la actividad sea planificada. En caso de que no lo sea, se debe recomendar al paciente que aumente la ingesta de hidratos de carbono antes de la actividad. En ambos casos, la realización de la prueba de glucemia capilar nos ayudará a evaluar la actuación antes, durante y después del ejercicio. Es importante conocer la aparición eventual de la hipoglucemia tardía, que puede aparecer en las 4 horas después del ejercicio. Este aspecto puede requerir el ajuste del tratamiento post-ejercicio.

En caso de pacientes sujetos a terapia con múltiples dosis de insulina, puede ser necesario un esquema más complejo de ajuste de dosis, como sucede en el caso de los pacientes con diabetes del tipo 12.

REFERENCIAS

  1. Colberg SR et al. Physical Activity/Exercise and Diabetes: A Position Statement of the American Diabetes Association. Diabetes Care. 2016;39(11):2065-2079.
  2. Murillo S. Diabetes tipo 1 y deporte para niños adolescentes y adultos jóvenes. Barcelona: EdikaMed, 2015.